Historias de amor en audio · 6 historias

De desconocidos a amantes, en audio

Dos personas que hace una hora eran desconocidas, atrapadas en el mismo lugar pequeño: un tren detenido bajo la lluvia, el pasillo de un hotel a medianoche. Es uno de los planteamientos más antiguos de las historias de amor porque funciona.

Lo conoces como la historia te encuentra a ti, en mitad de la noche, y tú decides cuánto de ti le dejas ver.

Empieza gratis con El último tren. Cada historia se escucha gratis hasta después de tu primera respuesta.

El último tren

El último tren a casa, por los pelos. Y entonces se detuvo bajo la lluvia.

5 min · 4 decisiones · 2 finales · con auriculares · Gratis

El último tren a casa, por los pelos. Y entonces se detiene bajo la lluvia. Él te da su abrigo, te pregunta cuánto sueño tienes y necesita que recuerdes el código de su puerta. Cuatro decisiones, dos finales, una noche muy larga.

Room 412

Your key card is dead. The stranger next door has a tiny kettle, an unwritten best man speech, and no idea how to stop smiling at you.

7–8 min · 3 decisiones · 3 finales · con auriculares

It's late, it's been raining for three days, and your hotel key card has just failed for the third time. The man trying his own door next to yours is in four-twelve. You're in four-twenty-one. The front desk is under siege from a bachelor party with a goat. So he offers to buy you one drink, strictly as a neighbor. He's charming, a little hopeless, and has a best man speech to write by morning. Decide whether to brave the front desk or the hotel bar, how much you flirt back, and, when the night is over, which door you knock on. If you remember his room number. A teasing, flustered strangers-to-something story about one rainy night in a mid-range hotel. Three endings.

Two Cups of Wine

You were sent to kill the prince. He's been waiting up for you, and he poured you a drink.

6–8 min · 4 decisiones · 3 finales · con auriculares

The Guild sent its best blade to kill the prince of Merrow. You came in over the rooftops in the rain, through the window he left open, and found him sitting by the fire with two cups of wine. He knows who hired you. He knows your name. He has been watching you on the rooftops for weeks, and he would like to make a counteroffer. Decide whether to drink his wine or draw your blade, how much of your face you let him see, and whether you can remember the code to the hidden passage when the regent's guards start breaking down the door. An enemies-to-lovers assassin love story with a charming, reckless prince, written for headphones. Four decisions, three endings.

Abierto toda la noche

Una lavandería 24 horas, una tormenta y la única otra persona despierta a las dos de la mañana.

5 min · 4 decisiones · 2 finales · con auriculares

Entraste corriendo en la lavandería 24 horas para escapar de la tormenta. La única otra persona allí está doblando un vestidito con un dinosaurio, y tiene opiniones muy firmes sobre la máquina expendedora. Cuando se va la luz, se queda justo a tu lado. Tú decides dónde te sientas, qué sientes con los truenos y si te acompaña a casa bajo su paraguas o esperan juntos la última carga. Cuatro decisiones, dos finales, un banco calentito.

Apagón

Todo el edificio se ha quedado a oscuras. El vecino al que solo saludas con la cabeza llama a tu puerta con una vela.

6 min · 4 decisiones · 2 finales · con auriculares

Un apagón de invierno deja a oscuras todo el edificio, y el hombre de enfrente, al que llevas un año saludando con la cabeza en el ascensor, llama a tu puerta con una vela. Tiene un hornillo de camping, demasiada pasta y el código de la azotea, desde donde esta noche se ven todas las estrellas sobre la ciudad a oscuras. Tú decides si abres la puerta, cuánta hambre tienes y si te quedas en la azotea cuando vuelva la luz. Cuatro decisiones, dos finales, una noche muy oscura.

Travesía nocturna

Un ferry nocturno, un billete de ida y un desconocido en cubierta que no te deja sola con todo eso.

5–6 min · 4 decisiones · 3 finales · con auriculares

Vas en el ferry nocturno con una maleta y un billete de ida a una ciudad donde no conoces a nadie. El hombre de la barandilla creció allí. Tiene caramelos de jengibre, una litera libre porque su hermano nunca apareció, y mucho que decir sobre dónde comprar el mejor pan. Tú decides qué le cuentas, cómo te sientes de verdad al irte y si pasas las últimas horas de la travesía hablando o dormida. Cuatro decisiones, tres finales, una larga noche en el mar.